viernes, 6 de abril de 2007
LAS HUELLAS DE LO INCOMPLETO (6ª PARTE)
Pero no es que reniegue de mi identidad ¿eh?, para nada… yo maricón y a mucha honra… que al fin y al cabo mis años he tenido que luchar para aceptarme a mí mismo como soy ahora… pero cuando me preguntan siempre por los bares de ambiente de la ciudad arqueo los hombros y les digo que no tengo ni idea de cómo son, porque esa es otra, cada vez que voy han cambiado o de nombre o de decoración, que yo me pregunto siempre de dónde sacan la pasta para todas esas remodelaciones… que esto el museo Thyssen no es que sea precisamente… y claro, luego te paras a pensar y haces las cuentas… que si te cobran a diez euros la entrada y ocho el cubata… empiezas a sumar una más una y al final no te salen dos sino quinientos… que los del mundo hostelero son muy vivos, y además, como nosotros somos unos borrachos muy obvios, pues claro… pasa lo que pasa… y claro, luego te das cuenta de muchas cosas, que estás malgastando el dinero en cogerte unas borracheras de infarto, para encontrarte a la mañana siguiente un número de teléfono en el bolsillo que no sabes ni de quién es… eso sí que puedo decir del mundo homosexual, mire usted, lo de la inmediatez al conocer a alguien… y es que parece que todos estamos tan desesperados por conocer al amor de nuestra vida, que vamos entregando pequeños trozos de nosotros mismos por ahí… si es que en realidad todos somos unos dependientes emocionales de mucho calibre… y si no, de qué iba a estar yo aquí, porque en realidad yo creo que el psicólogo me ha dicho que venga para que no le martillee más con el mismo tema… que yo entiendo que al final canse, siempre contándole las batallitas de amores frustrados, pero oiga, para eso están ¿no?, para escuchar y asentir, si yo tampoco pido mucho más… que me escuchen… que es algo que también se practica poco entre los homosexuales… el escucharnos… pero claro, te paras a pensar y dices… si sales un sábado por la noche lo que menos quieres escuchar son las tristezas de los demás, pero luego lo trasladas a los cafés por la tarde y es lo mismo, porque yo, aquí donde me ve, he tenido cinco relaciones ya, que se dice pronto, y a cada cual peor oiga, que yo me paro a pensar con cada espécimen con el que me he juntado y a veces me da miedo lo inconsciente que puedo llegar a ser… pero es que claro, cuando eres más pequeño, que te digan un simple te quiero ya te parece un mundo, pero ahora no, ahora yo ya busco algo más… planes de futuro si quiere llamarlo así… y ahí entra otra vez la inmediatez de la que le hablaba antes, que yo tengo veinte años solo, que a ver de dónde me he caído yo para querer encontrar ya al hombre de mi vida, aunque claro, yo creo que ya lo he encontrado, pero han pasado tantas cosas que ya no sé para donde tirar… aunque bueno, yo ahora estoy recomponiendo los trozos y juntando el puzzle… que mi madre me dice siempre que hay más peces en el mar, pero el problema es que yo no quiero salir a pescar más… ve, ahí está otra vez la dependencia emocional… si es que no me aclaro ni yo mismo ¿eh?... que seguro que ahora estará usted pensando que de dónde me he escapado yo, pero seguro que ha visto muchas historias como la mía y no le sorprenderá mucho que yo le esté contando esto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario