miércoles, 4 de abril de 2007

LAS HUELLAS DE LO INCOMPLETO (1ª PARTE)

Yo al principio pensé que esto no serviría de nada, ya ves tú qué tontería, porque yo pensaba, a quién le va a interesar que alguien como yo cuente sus problemas, pero mi psicólogo me recomendó que aceptara el ofrecimiento… y la verdad es que, si además de contar mis cosas me dan un dinero, pues bienvenido sea… que no es que me falte de nada, pero claro, para alguien como yo el dinero le viene como caído del cielo… que a ver, tampoco es que seamos pobre, no se vaya usted a pensar ahora que tengo que andar recogiendo las colillas del suelo para fumármelas, pero a todos nos viene bien una ayuda de vez en cuando ¿no?... o al menos es lo que pienso yo, que si por mi fuera estaría viviendo en una siesta continua… de esas que sientan tan bien después de las comidas… porque aunque la gente diga que no se puede estar ocioso todo el día, mienten. A todos nos gustaría tumbarnos en el sofá y no tener más preocupaciones que ver el programa o la serie de turno… que eso es otra cosa, la televisión de hoy en día está muy, pero que muy mal, que parece que lo único que nos interesa a la gente que lo ve son los culebrones esos que aparecen una y otra vez. Que yo ya se lo he dicho a mi madre, nunca me lleves a un programa de esos para decirme lo mucho que me quieres ¿eh?... a mí me lo dices en casita, en nuestra intimidad, que yo para eso soy muy vergonzoso. Pero me estoy desviando del tema y al final no le voy a contar nada de para lo que ha venido aquí… porque supongo que querrá que acabemos cuanto antes ¿no?... que usted tendrá sus cosas que hacer y no creo que le apetezca estar toda la mañana con un adolescente que no hace más que desvariar para no centrarse en el tema. Bien, como le decía, mi psicólogo me dijo que aceptara su ofrecimiento, y mire, como a mí esto de hablar me encanta, pues me dije, chico, que por hablar unas cuantas horas no te va a pasar nada. Además, ya te cobran cincuenta euros semanales por hacer lo mismo para que al final no resuelvas nada, porque mucho psicólogo y tonterías de esas, pero a la hora de la verdad nada de nada… que yo digo, si los profesionales no te solucionan el problema quién lo va a hacer… pero mira, si encima me pagan por ello pues yo lo hago… que creo que eso ya se lo he dicho antes… pero bueno… el caso es que yo empecé a ir al psicólogo por ataques de ansiedad… de estos que crees que te vas a morir en el mismo sitio, que me faltaba el aire y todo y mi cuerpo lo único que hacía era temblar y temblar, que parecía una batidora humana… esto se lo digo como broma, pero hay que estar ahí para pasarlo, no se crea, que por mucho que yo le cuente con una sonrisa en la boca todo esto, cuando me pasaba sufría mucho, porque pensaba que no sería capaz de superarlo nunca y que me tendría que estar medicando toda la vida… ya ve usted que tontería, pero es que yo tengo pánico a la medicación… que ya estuve medicado hace tiempo y lo único que entendí es que el prozac y demás me dejaban tonto, pero no me refiero a deficiente mental ni nada, que yo les respeto mucho y cada vez que me los cruzo en el metro o en cualquier parte me parecen la cima de la fortaleza, es sólo que me daba yo mismo cuenta de que no podía hacer mi vida con normalidad porque lo veía todo como con niebla… como si no fuera yo el que estuviera viviendo aquello… no sé si me entiende, que yo me explico muy mal en estos temas y eso que estoy estudiando psicología, que ya voy por el último año y lo que me queda oiga, que parece que todo se acaba con la carrera, pero que va, que ahora me llega lo peor, buscar un trabajo, sacarme las castañas del fuego como dice mi madre, la pobre lo que ha aguantado, y seguir con las oposiciones...

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