viernes, 13 de abril de 2007

CUANDO PIENSO EN TI, NO HAY NADIE MAS (5ª PARTE)

Y ahora aquí estamos, esperando que aparezca la mujer de mi vida. Ya ve a lo que me he visto reducida… a esperar al amor… y es que yo creo que todos estamos esperando al amor… siempre. Es algo extraño porque no entiendo muy bien esa obsesión por el amor con la que nacemos, que ya me lo decía mi madre en uno de sus arrebatos dramáticos… yo todo lo he hecho por amor hacia vosotros, que yo sin vosotros no hubiera hecho nada… y claro, una vez que te lo repiten tantas veces ya empiezas a pensar que a lo mejor es verdad, que sin amor no se va a ninguna parte… y yo aquí sigo, ya le he dicho, esperando a que aparezca la mujer de mi vida con tantas virtudes como defectos. Porque yo otra cosa no, pero mujeres con defectos, y muy gordos, me he encontrado a millares… y no es que me esté dándolas de interesante ni nada por el estilo, pero la de cosas que yo he tenido que aguantar… que ahora que lo pienso me entra la risa, porque ya ve usted que necesidad tengo yo de pasarlo mal por una persona, pero es que en aquellos años yo no veía nada… y claro, ese fue uno de mis errores, que no me di cuenta de lo que me hacían y yo seguí tirando del carro como una tonta, como un burro que intenta llegar a la zanahoria una y otra vez… sin llegar a conseguirla o consiguiéndola pero ya destrozada… ¿perdone?... ¿que quiere que le cuente algunas de mis relaciones?... pues no sabría muy bien por cual empezar, porque siempre me llevo algo especial de las chicas con las que he estado, pero supongo que la primera sería Laura. Esa chica lo tenía todo, y en realidad no sé muy bien por qué no funcionó nuestra historia, puede ser porque yo me harté de que saliera de fiesta todas las noches y me dejara a mí en casa, sola, esperando una llamada suya preguntándome qué tal estaba o que llegaría un poco más tarde de lo previsto… ella hacía y deshacía a su antojo… y claro, cuando estás viviendo con una persona, lo mínimo que buscas es un poco de compañía… que cuando nos conocimos la pobre estaba sin dinero… con lo puesto vaya… porque sus padres la habían echado de casa, los muy cabrones, que después incluso nos intentaron hacer la vida imposible… pero de tenerlo todo, Laura pasó a no tener nada, porque las palabras de amor son muy bonitas al principio, pero luego ya empiezan a cansar, porque además yo sabía que cada vez que me decía que estaba enamorada de mí era mentira, porque eso se nota, ya sabes usted que sí, y yo la sentía cada vez más lejos y más lejos… y al final se acabó rompiendo la cuerda, porque yo no podía estar con alguien que no me quería, aunque cuando se lo dije ella lo negó tajantemente, y no hacía otra cosa que llorar y recordarme las veces que me había dicho te quiero y todas esas cosas… pero luego te das cuenta de que todo ha sido una mentira, porque cuando lo dejamos, a la semana, me la encuentro en un bar con una chica y me dice que es su nueva novia, que está muy enamorada y que se iba a vivir con ella… y me dieron ganas de pegarla primero, y después de advertir a la otra chica del lío en el que se estaba metiendo… porque otra cosa no sé si será, pero Laura lo único que tenía en mente eran esos cuentos de Cenicienta, sólo que en versión lésbica… Después empecé algo con Cristina, y digo algo porque no lo considero ni una relación ni nada por el estilo, pero me marcó mucho… gracias a ella me di cuenta de cómo no quería acabar… la muy perra era una yonqui de mucho cuidado, pero no era de estos que aparecen en la tele totalmente demacrados… que va… ella tenía un tipo estupendo, un cuerpo que quitaba el hipo así que cuando mis amigas me dijeron que me cuidara mucho de empezar con ella porque no era trigo limpio yo ni las escuché… que yo para eso soy muy veleta… cuando estoy en pareja me olvido de todo lo demás y descuido muchas cosas… y Cristina me robó hasta lo que no se puede robar… los sentimientos, porque si me deja decirle una cosa, desde que estuve con Cristina me ando con pies de plomo para empezar algo con alguien… porque anda que no he tenido que aguantar broncas y más broncas porque a parte de yonqui era una mentirosa de tomo y lomo, y mezclaba las historias como mejor le convenía, así que si ella había estado con Mengano ella decía que había estado con Fulano, y así hasta el infinito y más allá… así que llegué a tal punto de desconfianza que cuando lo dejé casi me pega y todo… una loca vamos… que ahora que ya ha pasado tiempo sólo me alegro de haberme escapado de esa relación, y digo escapado porque salí huyendo porque estaba claro que ella solita no iba a solucionar su problema y yo no estaba dispuesta a convertirme en su asistente social…

No hay comentarios: